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martes, 17 de noviembre de 2020

4 Esenciales para un cuero cabelludo Sano

 

El cuero cabelludo es el alma del cabello. Un cabello saludable, nace de un cuero cabelludo saludable y aunque invirtamos tiempo y dinero comprando y realizando rutinas para embellecer nuestras melenas, esto tiene poco o ningún sentido si no cuidamos la fábrica que produce el cabello: el cuero cabelludo.
Primero, higienizando el cuero cabelludo como corresponde. Para ello usa productos de limpieza apropiados. La frecuencia dependerá de tu estilo de vida, en cabellos secos esto puede ser alrededor de 2 a 3 veces por semana. Nada sano puede crecer en un ambiente sucio.
Mantener el cuero cabelludo limpio también implica no aplicarle lo que no corresponda. Evitar el exceso de cosméticos en el cuero cabelludo ayuda a mantenerlo sano. Pon atención a los productos que aplicas y la forma en que lo haces en cuero cabelludo: un exceso de cosméticos y una higienización deficiente puede acarrear inflamación, ardor, picazón y caída y capilar.
Durante el secado del cabello, evita colocar el secador directamente en el cuero cabelludo. Amiga, me veo en la obligación de avisarte que aumentar la temperatura para que se seque más rápido el cabello, no solo inflama y altera la producción sebácea de las glándulas, también predispone al Bubble hair y posterior quiebre.
Y si tienes la costumbre de lavar el cabello antes de dormir sin la sincera intención de secarlo correctamente recuerda que lo predispone al quiebre, pero prenderlo húmedo es el caldo perfecto para la proliferación de microorganismos patógenos y la alteración del microbioma, es mejor secarlo antes de irte a dormir.
Si hay algo en lo que debes prestar es a la salud de tu cuero cabelludo que lo demás llega por añadidura.

lunes, 17 de diciembre de 2018

¿Por qué no compro productos del cabello en el súper mercado?





No fue una, ni dos las veces que enloquecidamente fui a comprar el último producto promocionado como milagroso para mi cabello crespo/rizado, decenas de potes almacenados para un determinado efecto vivían en mi despensa de productos para el cabello –sí, tenía una despensa de productos para el cabello- algunos llegaban como regalos y otros, en su mayoría, los compraba con mi dinero. Tan pronto aparecía un producto nuevo sentía la presión de los medios digitales, blogueras y mi propia consciencia diciéndome “cómpralo” así iniciaba una persecución por un producto que muchas veces no resolvía, que no le aportaba nada a mi cabello y en consecuencia no conseguía el resultado que quería. Así tenía 10 productos para finalizar, 5 shampoos, varios acondicionadores y decenas de tratamientos capilares.

Por un llamado celestial comencé a ver el mercado como lo que es: un mercado, en donde un grupo de personas se ganan la vida a través del consumo de otras personas y eso queridas mías hizo la gran diferencia. No me parece incorrecto que se promocionen productos para el cabello por todos lados, pero siento que el consumidor está mal informado: al final de cuentas no sabemos que estamos comprando realmente. Quizás el mercado o nuestra sociedad nos ha vendido la idea de que necesitamos cientos de productos, pasos y procedimientos para tener el cabello sano y bonito, las personas que conozco con cabello liso u ondulado no consumen tantos productos como las rizadas que conozco.  ¿Por qué para cada necesidad del cabello rizado hay un producto, en lugar de un producto que cubra muchas de esas necesidades?, así caemos en un círculo vicioso de compras para necesidades que probablemente no teníamos. Desde hace un tiempo le pongo atención a las cosas que consumo, intento comprar todo conscientemente y era claro que los productos para el cabello no quedarían fuera de este estilo de vida, por eso aquí te dejo algunas razones por las cuales no compraré mas productos para el cabello del súper mercado.

1.      Precio. Aunque parezca mentira el precio era un factor importante en mi decisión de compra, porque veía cada producto como una compra individual cada 2-3 meses, en lugar del valor consumido por año. Por eso no me parecía caro gastar pequeñas cantidades con frecuencia, mi bolsillo no lo sentía. Luego colocándolo todo sobre papel, gastaba más en esos productos “baratos” que comprando productos de marcas reconocidas y de mantenimiento profesional en casa.

2.      Calidad de los ingredientes. La lista de ingredientes que aparece en los cosméticos para el cabello menciona el orden según la cantidad de cada ingrediente, por eso un buen producto a base de aceite de coco debe mencionar el aceite de coco al inicio de esta lista y no al final como pasa en muchos de los productos del mercado. Por ejemplo, citar el aceite de coco al final, significa que contiene mínimas cantidades de aceite de coco en su composición, aunque la etiqueta del producto diga “Tratamiento de coco”. Otro ejemplo relacionado a este tema de la calidad de los ingredientes me llegó vía un DM por mi cuenta de Instagram. Según este mensaje una marca de cosméticos dominicanos había lanzado una línea de aceites vegetales, la lista era súper atractiva e incluía un aceite de Argán lo que me dejó muy contenta. Y antes de que pudiera compartir la noticia, la persona incluyó el precio en onzas del aceite Argán internacionalmente y el precio del “aceite de argán” promocionado por la empresa dominicana. La diferencia de dinero era absurda y como era de esperarse varios usuarios cuestionaron la pureza de este aceite, a lo que la empresa respondió: “`posee cierta cantidad de aceite de Argán en la composición”, dejando en duda la calidad de estos aceites. Siento que los controles de calidad de los productos del mercado son más permisivos y llenos de letras pequeñas cuando se trata de ingredientes y composiciones. Hay mucho doble sentido y palabras que se prestan a mala interpretación para desventaja del consumidor.

3.      Medio ambiente. Consumir sin criterio de compra nos sumerge en una burbuja donde tener es igual a ser, creemos que por tener más productos nuestro cabello necesariamente estará más saludable, largo y abundante. Llenamos estantes de potes de plásticos que muchas veces no tienen retorno o la empresa no posee servicio para retorno de esos potes y que luego van a la basura donde demoran años para descomponerse o terminan en el mar o en alguna alcantarilla. Hoy le doy prioridad a productos con sello de reciclaje o que se preocupen por el medio ambiente de alguna otra forma.

4.      No necesito tantos productos. En un post anterior, con este título hablaba de la necesidad creada para comprar productos enloquecidamente, –vayan y léanlo- nos han vendido el cuento de que necesitamos un día entero para lavar y acondicionar el cabello, que necesitamos varios productos de cada tipo, pero cuando vas a una peluquería especializada en cabello afro-rizado el proceso de lavado y estilizado no demora ni dos horas, porque cantidad no es lo mismo que calidad. El cabello rizado no es naturalmente áspero, duro y opaco, sí tienes el cabello así necesitas de cuidados especiales.

5.      Otra razón por la que desconfío de la calidad de los productos del súper mercado es porque cada mes hay un lanzamiento nuevo para el cabello rizado, siempre hay un producto para probar. Cada producto debe pasar por una investigación para determinar alergias y sí este cumple con la función establecida, a menos que utilicen la misma fórmula con pequeños cambios. Así cada mes se aseguran nuevos lanzamientos, que a la larga son los mismos productos de siempre con pequeños cambios. Gastaba una fortuna en productos hidratantes y el efecto era temporal, dos días después del lavado estaba con el cabello áspero porque la hidratación se evaporaba. Seguía comprando y lo mismo sucedía, porque compraba el mismo producto en otro envase.

Y básicamente esas son las razones por las que dejé de comprar productos de cabello en el súper mercado, y de seguro te preguntarás como y donde compro, aquí te lo explico:

1.      Después que fui a un salón rizado en Brasil, me explicaron los productos que mi cabello necesitaba en ese momento, con esa guía en mente compré unos productos de indicación profesional pero de mantenimiento en casa, es decir: una línea de productos para cuidar del cabello en casa según orientación profesional. Compré un shampoo, mascarilla/acondicionador, un leave-in y un aceite de finalización. Los envases permiten dosificar sin desperdiciar y con poquísimo producto consigo el resultado que quiero, todo lo contrario a los productos del mercado, lo que termina siendo beneficioso en todos los sentidos. Cuando estos se terminen pensaré en comprar otros con las mismas características, mientras no compro nada.
2.      Doy prioridad a los productos de fabricación artesanal, saben esos productos que son hechos por pequeños productores, con frascos de vidrios y que tienen tiempo de vencimiento corto por la poca cantidad de conservantes, porque poseen mejores ingredientes que muchos productos del súper mercado y suelen estar más preocupados por el medio ambiente que las grandes empresas.
3.      Regalé algunas cosas que no usaba y que solo ocupaban espacio en casa, tenía muchos productos del súper mercado en casa que prácticamente no usaba, dejé algunos y los intercalo con la línea de productos profesionales.

De cierta forma desprenderme de tantas cosas y darle prioridad a lo realmente útil ha simplificado todo, me encanta como se siente y se ve mi cabello ahora. Me encanta que mi consciencia de consumo y yo estamos en paz.

¿Usas productos del mercado? ¿Por qué?


miércoles, 26 de septiembre de 2018

Retos de Crecimiento: un cuento mal contado.




Me declaro doliente de la caída de este santo, primero porque esta página se llama proyecto rapunzel y surgió porque quería encontrar santos milagreros capaces de hacerme crecer el cabello largo y abundante cual rapunzel afruda. En esta búsqueda incesante de recetas mágicas he tenido decepciones y grandes aprendizajes, sobre todo aprendizaje. Porque el conocimiento que se pierde es el que no se comparte.

A todo el mundo le crece el cabello diariamente, independiente de si te lavas el cabello con café, con sábila o con romero. Se calcula que el cabello crece, en media 1 milímetro cada 3 días, eso da como resultado 1 centímetro al mes y 12 centímetros por año aproximadamente. La velocidad puede variar de una persona a otra, pero se mantiene constante para cada uno. Las hebras de cabello presentan tres fases bien delimitadas en su ciclo individual de vida, cada hebra pasa estas fases en su tiempo. Conocidas como: anágena, Catágena y telógena. Estas siempre están en fases diferentes en el ciclo, garantizando la constante renovación capilar.
Esto significa que no sirve de nada sí cortas el cabello en el día que la Luna cambia de fase, sí cortas las puntas para que el cabello crezca con fuerza, o lavar el cabello de cabeza hacia abajo para acelerar el crecimiento: es igual de inútil. Otra creencia popular en este sentido -y sin base científica que lo respalde- es el uso de determinadas mezclas caseras para aumentar el largo del cabello. Me refiero a esas recetas de shampoo (que he usado y he compartido por aquí), esas mascarillas y tónicos bombas que prometen hasta 4cm al mes. Pueden hacerlo, pero sepan que en nada aumentará el crecimiento del cabello, porque con y sin eso: el cabello crece. Usar recetas caseras para aumentar la velocidad de crecimiento es inútil, porque estamos codificadas genéticamente para alcanzar una determinada longitud mensualmente. Creer que usando una mascarilla al mes esperando grandes resultados, es inútil. El cabello crece de adentro hacia afuera, por eso es mas importante tu estado hormonal (que todo funcione como debe ser), tu estado nutricional, tu estado físico, emocional y hasta tu hidratación, porque si alguno de estos factores esta alterado, tu cabello crecerá débil y quebradizo, se caerá con frecuencia y acortará el ciclo natural de crecimiento.
 Lo que puede ser afectado externamente es el ritmo de caída del cabello, lo normal es perder de 100 a 150 por día, que en algunas situaciones puede aumentar.
Por eso no creo que los retos de crecimiento sirvan para hacer crecer el cabello -ya crece naturalmente- sirven para conocer personas, para intercambiar ideas y seguir una rutina de cuidados, que, aunque no cumple su propósito te permitirá, en muchos casos mantener tu cabello sano.

¿Cómo funciona el crecimiento del cabello?
El proceso de crecimiento del cabello sucede a través de la división celular en la papila capilar. La velocidad que cada hebra crece esta determinada genéticamente, pero en general cada hebra crece 1 cm a 1,5 cm por mes. Este crecimiento varía de una persona a otra conforme la genética, además de otros factores que les mencionaré más abajo.
Las hebras de cabello presentan tres fases bien delimitadas en su ciclo individual de vida, cada hebra pasa estas fases en su tiempo. Conocidas como: anágena, Catágena y telógena. Estas siempre están en fases diferentes en el ciclo, garantizando la constante renovación capilar.
Anágena: Fase en que el cabello crece, la cual dura de 1 a 7 años. Cerca del 80% de nuestras hebras están en esta etapa.
Catágena: período de transición de mas o menos 20 días en el cual el folículo disminuye su tamaño y se torna superficial, preparándose para terminar el ciclo de crecimiento del cabello. Cerca de 15% de nuestros cabellos están en esa fase.
Telógena:  fase final de la vida de la hebra, cuando la actividad en la raíz terminó por completo. Entonces, el cabello para de crecer y cae fácilmente, dando lugar a una nueva hebra sana que crece en su lugar.

¿Es posible obtener mayor crecimiento capilar?
El crecimiento y la renovación del cabello humano dependen de una serie de factores. Entre los influenciadores del crecimiento podemos destacar:

Niveles de hormonas andrógenos: estas hormonas circulan en la corriente sanguínea, ayudan en el crecimiento y fortalecimiento del cabello. Pueden provocarse cambios visibles en el crecimiento y salud de las hebras cuando hay desequilibrio en la producción o distribución de estas hormonas, como en la pubertad, embarazo, post parto, menopausia, tercera edad y en consecuencia de enfermedades glandulares.

Tendencia genética: los folículos capilares cuentan con secuencias individuales de genes que, al recibir las hormonas andrógenos, pueden estimular o inhibir el crecimiento del cabello. En personas con tendencias genéticas, las cuales deben recibir asistencia de un especialista, algunos genes en los folículos inhiben el desarrollo de las hebras, pudiendo entonces, ser observada una caída acentuada de cabellos y una demora en el crecimiento capilar.

Nutrición: una dieta carente en proteínas, vitaminas y grasas insaturadas puede alterar los ciclos capilares, tornando el crecimiento en la fase anágena, lento o hacer la etapa mas corta. En consecuencia, la saludad del cabello estará comprometida. Por este motivo, es esencial una alimentación saludable, rica en nutrientes como cobre y Zinc.

Salud emocional: trastornos emocionales o el estrés intenso pueden interferir en el crecimiento del cabello y/o causar caída anormal.

Salud del cabello: el cabello químicamente procesado por descoloración o muy debilitados, crecerán débiles y quebradizos. Con ese quiebre es probable que no percibas el real crecimiento del cabello y aun acabe cortando el cabello por el aspecto desprolijo de las puntas.

Estos factores influyen en el crecimiento del cabello, alterando la cantidad y la calidad con que este crece. Cada cabeza es una cabeza, por eso no creo en los retos que proponen crecimiento milagroso del cabello. Porque naturalmente el cabello crece y me parece irresponsable asegurar que determinado producto hará el cabello crecer mágicamente.
Sí estas pasando por un proceso de caída excesiva o simplemente sientes que tu cabello no crece, antes de hacer mezclas milagrosas, procura asistencia médica.

¿Para qué sirve la Tricología?

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